martes, 28 de septiembre de 2010

GABRIELA MISTRAL NUESTRA GRAN POETA DE AMERICA "CREDO" CHILE






CREDO


Creo en mi corazón, ramo de aromas



que mi Señor como una fronda agita,



perfumando de amor toda la vida



y haciéndola bendita.







Creo en mi corazón, el que no pide



nada porque es capaz del sumo ensueño



y abraza en el ensueño lo creado:



¡inmenso dueño!







Creo en mi corazón, que cuando canta



hunde en el Dios profundo el flanco herido,



para subir de la piscina viva



recién nacido.







Creo en mi corazón, el que tremola



porque lo hizo el que turbó los mares,



y en el que da la Vida orquestaciones



como de pleamares.







Creo en mi corazón, el que yo exprimo



para teñir el lienzo de la vida



de rojez o palor, y que le ha hecho



veste encendida.







Creo en mi corazón, el que en la siembra



por el surco sin fin fue acrecentado.



Creo en mi corazón siempre vertido



pero nunca vaciado.







Creo en mi corazón en que el gusano



no ha de morder, pues mellará a la muerte;



creo en mi corazón, el reclinado



en-el pecho de Dios terrible y fuerte.

domingo, 5 de julio de 2009

LEONEL O'KUINGTTONS _ CHILE


EL VIAJE

Me duele no haberte amado más

Mi corazón ya ha sido desguazado,como los viejos balandros del Sur,

que se dejan un día en los muelles,pasajeros del olvido.

Y ya nadie viene a preguntar

por el brote de afán que desarrollaron

las manos en una búsqueda

ciega y fija.

La incertidumbre se descolora,

y vuelve de un viaje inquietante,

la esperanza.


EL PINZON

Aparecía veces el pinzón en las manos de las ramas,

y el viento que hacía sufrir los postigos,

recordaba otras regiones

Eran los días del agua,cuando llegaba la tarde

con un gemido puro,y una oveja lenta y una flor salvaje

El techo ha tomado un mirar medieval,

del silencio que respira y exuda

y gravitaba un vocerío de cigueñas lejanas,

o más bien su recuerdo por las piezas de sombra

Hoy no se dónde pudo quedar

el palaque enterraba los restos del otoño ,

ni el damasco que sacudíapara dulcificar tu rostro

Ni la ceniza que dejaba el vuelo del arrendajo

Ni la cerradura quebrada del olvido.

Y las recolectoras que llevan las manzanas jovenes,

hacen desperezarse al aburrido invierno

En el patio grande, callado y algo triste,

aparecía a veces el pinzón

en las manos

el viento mecía los postigos grises

recordando otras regiones.
* Del Libro "En los ciruelos está el Cielo" - Premio Alerce

lunes, 22 de junio de 2009

PIEDRA DE SOL / OCTAVIO PAZ


Piedra de Sol

La treizième revient...c'est encor la première;et c'est toujours la seule-ou c'est le seul moment;car es-tu reine, ô toi, la première ou dernière?es-tu roi, toi le seul ou le dernier amant?Gérard de Nerval (Arthémis)

Un sauce de cristal, un chopo de agua,un alto surtidor que el viento arquea,un árbol bien plantado mas danzante,un caminar de río que se curva,avanza, retrocede, da un rodeo
y llega siempre:un caminar tranquilo
de estrella o primavera sin premura,agua que con los párpados cerrados
mana toda la noche profecías,unánime presencia en oleaje,
ola tras ola hasta cubrirlo todo,verde soberanía sin ocaso
como el deslumbramiento de las alas
cuando se abren en mitad del cielo,
un caminar entre las espesuras de los días futuros y el aciagofulgor de la desdicha como un avepetrificando el bosque con su cantoy las felicidades inminentesentre las ramas que se desvanecen,horas de luz que pican ya los pájaros,presagios que se escapan de la mano,
una presencia como un canto súbito,como el viento cantando en el incendio,una mirada que sostiene en viloal mundo con sus mares y sus montes,cuerpo de luz filtrado por un ágata,piernas de luz, vientre de luz, bahías,roca solar, cuerpo color de nube,color de día rápido que salta,la hora centellea y tiene cuerpo,el mundo ya es visible por tu cuerpo,es transparente por tu transparencia,
voy entre galerías de sonidos,fluyo entre las presencias resonantes,voy por las transparencias como un ciego,un reflejo me borra, nazco en otro,oh bosque de pilares encantados,bajo los arcos de la luz penetrolos corredores de un otoño diáfano,
voy por tu cuerpo como por el mundo,tu vientre es una plaza soleada,tus pechos dos iglesias donde oficiala sangre sus misterios paralelos,mis miradas te cubren como yedra,eres una ciudad que el mar asedia,una muralla que la luz divideen dos mitades de color durazno,un paraje de sal, rocas y pájarosbajo la ley del mediodía absorto,
vestida del color de mis deseoscomo mi pensamiento vas desnuda,voy por tus ojos como por el agua,los tigres beben sueño de esos ojos,el colibrí se quema en esas llamas,voy por tu frente como por la luna,como la nube por tu pensamiento,voy por tu vientre como por tus sueños,
tu falda de maíz ondula y canta,tu falda de cristal, tu falda de agua,tus labios, tus cabellos, tus miradas,toda la noche llueves, todo el día

abres mi pecho con tus dedos de agua,cierras mis ojos con tu boca de agua,sobre mis huesos llueves, en mi pecho

hunde raíces de agua un árbol líquido,
voy por tu talle como por un río,voy por tu cuerpo como por un bosque,como por un sendero en la montaña

que en un abismo brusco se termina

voy por tus pensamientos afilados

y a la salida de tu blanca frente

mi sombra despeñada se destroza,recojo mis fragmentos uno a uno

y prosigo sin cuerpo, busco a tientas,
corredores sin fin de la memoria,puertas abiertas a un salón vacío

donde se pudren todos lo veranos,las joyas de la sed arden al fondo,rostro desvanecido al recordarlo,mano que se deshace si la toco,cabelleras de arañas en tumulto

sobre sonrisas de hace muchos años,
a la salida de mi frente busco,busco sin encontrar, busco un instante,un rostro de relámpago y tormenta

corriendo entre los árboles nocturnos,rostro de lluvia en un jardín a obscuras,agua tenaz que fluye a mi costado,
busco sin encontrar, escribo a solas,no hay nadie, cae el día, cae el año,caigo en el instante, caigo al fondo,invisible camino sobre espejos

que repiten mi imagen destrozada,piso días, instantes caminados,piso los pensamientos de mi sombra,piso mi sombra en busca de un instante,
busco una fecha viva como un pájaro,busco el sol de las cinco de la tardetemplado por los muros de tezontle:la hora maduraba sus racimos

y al abrirse salían las muchachas

de su entraña rosada y se esparcían

por los patios de piedra del colegio,alta como el otoño caminaba

envuelta por la luz bajo la arcaday el espacio al ceñirla la vestíade un piel más dorada y transparente,
tigre color de luz, pardo venado

por los alrededores de la noche,entrevista muchacha reclinada

en los balcones verdes de la lluvia,adolescente rostro innumerable,he olvidado tu nombre, Melusina,Laura, Isabel, Perséfona, María,tienes todos los rostros y ninguno,eres todas las horas y ninguna,te pareces al árbol y a la nube,eres todos los pájaros y un astro,te pareces al filo de la espaday a la copa de sangre del verdugo,yedra ue avanza, envuelve y desarraigaal alma y la divide de sí misma, escritura de fuego sobre el jade,grieta en la roca, reina de serpientes,columna de vapor, fuente en la peña,

circo lunar, peñasco de las águilas,grano de anís, espina diminuta

y mortal que da penas inmortales,

pastora de los valles submarinos

y guardiana del valle de los muertos,liana que cuelga del cantil del vértigo,enredadera, planta venenosa,

flor de resurrección, uva de vida,señora de la flauta y del relámpago,terraza del jazmín, sal en la herida,ramo de rosas para el fusilado,nieve en agosto, luna del patíbulo,escritura del mar sobre el basalto,escritura del viento en el desierto,testamento del sol, granada, espiga,
rostro de llamas, rostro devorado,adolescente rostro perseguido

años fantasmas, días circulares

que dan al mismo patio, al mismo muro,arde el instante y son un solo rostrolos sucesivos rostros de la llama,todos los nombres son un solo nombre

todos los rostros son un solo rostro,todos los siglos son un solo instante

y por todos los siglos de los siglos

cierra el paso al futuro un par de ojos,
no hay nada frente a mí, sólo un instante

rescatado esta noche, contra un sueño

de ayuntadas imágenes soñado,duramente esculpido contra el sueño,arrancado a la nada de esta noche,a pulso levantado letra a letra,mientras afuera el tiempo se desboca

y golpea las puertas de mi alma

el mundo con su horario carnicero,
sólo un instante mientras las ciudades,los nombres, lo sabores, lo vivido,se desmoronan en mi frente ciega,mientras la pesadumbre de la noche

mi pensamiento humilla y mi esqueleto,y mi sangre camina más despacio

y mis dientes se aflojan y mis ojos

se nublan y los días y los añossus horrores vacíos acumulan,
mientras el tiempo cierra su abanico

y no hay nada detrás de sus imágenes

el instante se abisma y sobrenada

rodeado de muerte,

la noche y su lúgubre bostezo,amenazado por la algarabía

de la muerte vivaz y

al instante se abisma y se penetra,como un puño se cierra, como un fruto

que madura hacia dentro de sí mismo

y a sí mismo se bebe y se derrama

el instante translúcido se cierra

Melussina con tos y mala vista, barajando

viejas fotos:

no hay nadie, no eres nadie,un montón de ceniza y una escoba,un cuchillo mellado y un plumero,un pellejo colgado de unos huesos,un racimo ya seco, un hoyo negroy en el fondo del hoyo los dos ojosde una niña ahogada hace mil años,
miradas enterradas en un pozo,miradas que nos ven desde el principio,mirada niña de la madre viejaque ve en el hijo grande un padre joven,mirada madre de la niña solaque ve en el padre grande un hijo niño,miradas que nos miran desde el fondode la vida y son trampas de la muerte

¿o es al revés: caer en esos ojoses volver a la vida verdadera?,
¡caer, volver, soñarme y que me sueñeno

tros ojos futuros, otra vida,otras nubes, morirme de otra muerte!esta noche me basta, y este instanteque no acaba de abrirse y revelarme

dónde estuve, quién fui, cómo te llamas,cómo me llamo yo:¿hacía

el verano? y todos los veranos?en Christopher Street, hace diez años,con Filis que tenía dos hoyuelos

donde bebían luz los gorriones?,¿por la Reforma Carmen me decía"no pesa el aire, aquí siempre es octubre",o se lo dijo a otro que he perdido

o yo lo invento y nadie me lo ha dicho?,¿caminé por la noche de Oaxaca,inmensa y verdinegra como un árbol,hablando solo como el viento locoy al llegar a mi cuarto ?siempre un cuarto?no me reconocieron los espejos?,¿desde el hotel Vernet vimos al amanecer

con los castaños ? "ya es muy tarde"decías al peinarte y yo

en la pared, sin decir nada?,

¿subimos juntos a la torre, vimos

caer la tarde desde el arrecife?¿comimos uvas en Bidart?,

¿compramos

gardenias en Perote?,

nombres, sitios,calles y calles, rostros, plazas, calles,estaciones, un parque, cuartos solos,manchas en la pared, alguien se peina,alguien canta a mi lado, alguien se viste,cuartos, lugares, calles, nombres, cuartos,

Madrid, 1937,en la Plaza del Ángel mujeres cosian

y cantaban con sus hijos,después sonó la alarma y hubo gritos,casas arrodilladas en el polvo,torres hendidas, frentes esculpidasy el huracán de los motores, fijo:

dos se desnudaron y se amaronpor defender nuestra porción eterna,nuestra ración de tiempo y paraíso,tocar nuestra raíz y recobrarnos,recobrar nuestra herencia

ladrones de vida hace mil siglos,los dos se desnudaron y besaronporque las desnudeces enlazadassaltan el tiempo y son invulnerables,nada las toca, vuelven al principio,no hay tú ni yo, mañana, ayer ni nombres,verdad de dos en sólo un cuerpo y alma,oh ser total...cuartos a la derivaentre ciudades que se van a pique,cuartos y calles, nombres como heridas,el cuarto con ventanas a otros cuartoscon el mismo papel

un hombre en camisa lee el periódico

o plancha una mujer; el cuarto claroque visitan las ramas de un durazno;

otro cuarto: afuera siempre llueve

y hay un patio y tres niños oxidados;cuartos que son navíos que se mecenen un golfo de luz; o submarinos:el silencio se esparce en olas verdes,todo lo que tocamos fosforece;mausoleos de lujo, ya roídos

los retratos, raídos los tapetes;trampas, celdas, cavernas encantadas,pajareras y cuartos numerados,todos se transfiguran, todos vuelan,cada moldura es nube, cada puertada al mar, al campo, al aire, cada mesaes un festín; cerrados como conchasel tiempo inútilmente los asedia,no hay tiempo ya, ni muro: ¡espacio, espacio,abre la mano, coge esta riqueza,corta los frutos, come de la vida,tiéndete al pie del árbol, bebe el agua!,
todo se transfigura y es sagrado,es el centro del mundo cada cuarto,es la primera noche, el primer día,el mundo nace cuando dos se besan,

de luz de entrañas transparentesel cuarto como un fruto se entreabreo estalla como un astro

las leyes comidas de ratones,las rejas de los bancos y las cárceles,las rejas de papel, las alambradas,

timbres y las púas y los pinchos,el sermón monocorde de las armas,el escorpión meloso y con bonete,el tigre con chistera, presidentedel Club Vegetariano y la Cruz Roja,el burro pedagogo, el

a redentor, padre de pueblos,el Jefe, el tiburón, el arquitecto

del porvenir, el cerdo uniformado,el hijo predilecto de la Iglesia

que se lava la negra dentaduracon el agua bendita y toma clasesde inglés y democracia, las paredes

invisibles, las máscaras podridasque dividen al hombre de los hombres,al hombre de sí mismo,se derrumbanpor un instante inmenso y vislumbramos

nuestra unidad perdida, el desamparoque es ser hombres, la gloria que es ser hombres

y compartir el pan, el sol, la muerte,el olvidado asombro de estar vivos;
amar es combatir, si dos se besan

el mundo cambia, encarnan los deseos,el pensamiento encarna, brotan las alasen las espaldas del esclavo, el mundoes real y tangible, el vino es vino,el pan vuelve a saber, el agua es agua,amar es combatir, es abrir puertas,

dejar de ser fantasma con un númeroa perpetua cadena

un amo sin rostro;el mundo cambiasi dos se miran y se reconocen,amar es desnudarse de los nombres:"déjame ser tu puta", son palabras

de Eloísa, mas él cedió a las leyes,la tomó por esposa y como premiolo castraron después;mejor el crimen,los amantes suicidas, el incesto

de los hermanos como dos espejos

enamorados de su semejanza,mejor comer el pan envenenado,el adulterio en lechos de ceniza,los amores feroces, el delirio,su yedra ponzoñosa, el sodomita

que lleva por clavel en la solapa

un gargajo, mejor ser lapidado

en las plazas que dar vuelta a la noria

que exprime la substancia de la vida,cambia la eternidad en horas huecas,los minutos en cárceles, el tiempo

en monedas de cobre y mierda abstracta;
mejor la castidad, flor invisible

que se mece en los tallos del silencio,el difícil diamante de los santos

que filtra los deseos, sacia al tiempo,

nupcias de la quietud y el movimiento,canta la soledad en su corola,pétalo de cristal en cada hora,el mundo se despoja de sus máscaras

y en su centro, vibrante transparencia,lo que llamamos Dios, el ser sin nombre,se contempla en la nada, el ser sin rostro

emerge de sí mismo, sol de soles,plenitud de presencias y de nombres;
sigo mi desvarío, cuartos, calles,camino a tientas por los corredores

del tiempo y subo y bajo sus peldaños

y sus paredes palpo y no me muevo,vuelvo donde empecé, busco tu rostro,camino por las calles de mí mismobajo un sol sin edad, y tú a mi ladocaminas como un árbol, como un río

caminas y me hablas como un río,creces como una espiga entre mis manos,lates como una ardilla entre mis manos,vuelas como mil pájaros, tu risa

me ha cubierto de espumas, tu cabezaes un astro pequeño entre mis manos,el mundo reverdece si sonríescomiendo una naranja,el mundo cambia

si dos, vertiginosos y enlazados,caen sobre las yerba: el cielo baja,los árboles ascienden, el espaciosólo es luz y silencio, sólo espacio

abierto para el águila del ojo,pasa la blanca tribu de las nubes,rompe amarras el cuerpo, zarpa el alma,perdemos nuestros nombres y flotamos

a la deriva entre el azul y el verde,tiempo total donde no pasa nada

sino su propio transcurrir dichoso,
no pasa nada, callas, parpadeas(silencio: cruzó un ángel este instante

grande como la vida de cien soles),

¿no pasa nada, sólo un parpadeo?

y el festín, el destierro, el primer crimen,la quijada del asno, el ruido opacoy la mirada incrédula del muerto

al caer en el llano ceniciento,Agamenón y su mugido inmensoy el repetido grito de Casandramás fuerte que los gritos de las olas,Sócrates en cadenas" (el sol nace,morir es despertar: "Critón, un gallo

a Esculapio, ya sano de la vida"),

el chacal que diserta entre las

Nínive, la sombra que vio Bruto

antes de la batalla, Moctezuma

en el lecho de espinas de su insomnio,

viaje en la carretera hacia la muerte?

el viaje interminable mas contado

por Robespierre minuto tras minuto,la mandíbula rota entre las manos?

,Churruca en su barrica como un trono

escarlata, los pasos ya contadosde Lincoln al salir hacia el teatro,el estertor de Trotsky y sus quejidosde jabalí, Madero y su mirada

que nadie contestó: ¿por qué me matan?,los carajos, los ayes, los silenciosdel criminal, el santo, el pobre diablo,cementerio de frases y de anécdotas

que los perros retóricos escarban,el delirio, el relincho, el ruido obscuroque hacemos al morir y ese jadeoque la vida que nace y el sonidode huesos machacados en la riña

y la boca de espuma del profeta

y su grito y el grito del verdugoy el grito de la víctima...

son llamas

los ojos y son llamas lo que miran,llama la oreja y el sonido llama,brasa los labios y tizón la lengua,el tacto y lo que toca, el pensamientoy lo pensado, llama el que lo piensa,todo se quema, el universo es llama,

arde la misma nada que no es

un pensar en llamas, al fin humo:no hay verdugo ni víctima...¿y el grito en

la tarde del viernes?, y el silencioque se cubre de signos, el silencio

que dice sin decir, ¿no dice nada?,¿no son nada los gritos de los hombres?,

¿no pasa nada cuando pasa el tiempo?
no pasa nada, sólo un parpadeo

del sol, un movimiento apenas, nada,no hay redención, no vuelve atrás el tiempo,los muerto están fijos en su muerte

y no pueden morirse de otra muerte,intocables, clavados en su gesto,desde su soledad, desde su

remedio nos miran sin mirarnos,su muerte ya es la estatua de su vida,un siempre estar ya nada para siempre,

cada minuto es nada para siempre,un rey fantasma rige sus latidosy tu gesto final, tu dura máscaralabra sobre tu rostro cambiante:el monumento somos de una vida

ajena y no vivida, apenas nuestra,
¿la vida, cuándo fue de veras nuestra?,

¿cuando somos de veras lo que somos?,bien mirado no somos, nunca somos

a solas sino vértigo y vacío,muecas en el espejo, horror y vómito,

nunca la vida es nuestra, es de los otros,la vida no es de nadie, todos somos

la vida ?

pan de sol para los otros,los otros todos que nosotros somos?,soy otro cuando soy, los actos míosson más míos si son también de todos,para que pueda ser he de ser otro,

salir de mí, buscarme entre los otros,los otros que no son si yo no existo,los otros que me dan plena existencia,no soy, no hay yo, siempre somos nosotros,

la vida es otra, siempre allá, más lejos,

fuera de ti, de mí, siempre horizonte,vida que nos desvive y enajena,que nos inventa un rostro y lo desgasta,hambre de ser, oh muerte, pan de todos,
Eloísa, Perséfona, María,muestra tu rostro al fin para que vea

mi cara verdadera, la del otro,mi cara de nosotros siempre todos,cara de árbol y de panadero,de chofer y de nube y de marino,cara de sol y arroyo y Pedro y Pablo,cara de solitario colectivo,despiértame, ya nazco:vida y muerte

pactan en ti, señora de la noche,torre de claridad, reina del alba,virgen lunar, madre del agua madre,cuerpo del mundo, casa de la muerte,caigo sin fin desde mi nacimiento,caigo en mí mismo sin tocar mi fondo,recógeme en tus ojos, junta el polvo

disperso y reconcilia mis cenizas,ata mis huesos divididos, soplasobre mi ser, entiérrame en tu tierra,tu silencio dé paz al pensamiento

contra sí mismo airado;abre la mano,señora de semillas que son días,el día es inmortal, asciende, crece,acaba de nacer y nunca acaba,cada día es nacer, un nacimientoes cada amanecer y yo amanezco,amanecemos todos, amanece

el sol cara de sol, Juan amanececon su cara de Juan cara de todos,
puerta del ser, despiértame, amanece,déjame ver el rostro de este día,déjame ver el rostro de esta noche,todo se comunica y transfigura,arco de sangre, puente de latidos,llévame al otro lado de esta noche,adonde yo soy tú somos nosotros,al reino de pronombres enlazados,
puerta del ser: abre tu ser, despierta,aprende a ser también, labra tu cara,trabaja tus facciones, ten un rostro

para mirar mi rostro y que te mire,para mirar la vida hasta la muerte,rostro de mar, de pan, de roca y fuente,manantial que disuelve nuestros rostrosen el rostro sin nombre, el ser sin rostro,indecible presencia de presencias . . .
quiero seguir, ir más allá, y no puedo:se despeñó el instante en otro y otro,dormí sueños de piedra que no sueña

y al cabo de los años como piedras

oí cantar mi sangre encarcelada,con un rumor de luz el mar cantaba,una a una cedían las murallas,todas las puertas se desmoronaban

y el sol entraba a saco por mi frente,despegaba mis párpados cerrados,desprendía mi ser de su envoltura,me arrancaba de mí, me separabade mi bruto dormir siglos de piedray su magia de espejos revivía

un sauce de cristal, un chopo de agua,un alto surtidor que el viento arquea,un árbol bien plantado mas danzante,un caminar de río que se curva,avanza, retrocede, da un rodeoy llega siempre:
México, 1957

jueves, 28 de mayo de 2009

ELEGIA A MI HERMANO/JOSE DGO. GOMEZ ROJAS

De pronto una gran sombra por la sombra se advierte.
Todos quedamos mudos a la invisible suerte.
Temblando, por las sombras, quedo una sombra fuerte
y todos sollozamos presintiendo a la muerte.
La carne de mi hermano tembló como aterida.
Mi madre quebrantada, sollozó estremecida.
Fue un momento indecible de súplica a la vida.
¡Juventud de mi hermano para siempre dormida!
Salí al jardín.
La fuente por siempre estaba muda.
Con un dolor enorme mi garganta se anuda.
Después lloré... lloré...
Sólo sé que en mi duda
temblaba por los cielos una estrella desnuda.
La noche se clavó por los cielos lejanos.

Dios tembló en los rosarios y tembló por las manos.
Un divino presagio retumbó en los arcanos
y se transfiguraron los destinos humanos.
Con mi alma toda en pena salí del aposento.
Sobre mi corazón gravitó aquel momento
como una eternidad.
En decir lo inefable pongo en vano mi intento.
El cielo era un inmenso árbol azul florido,
la eternidad pasaba con sus alas de olvido.
La emoción de los tiempos transminó mis sentido.
¡Quede solo en la tierra frente al cielo dormido!

miércoles, 27 de mayo de 2009

ALMA AUSENTE /FEDERICO GARCIA LORCA


No te conoce el toro ni la higuera,

ni caballos ni hormigas de tu casa.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.
No te conoce el lomo de la piedra,

ni el raso negro donde te destrozas.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque
te has muerto para siempre.
El otoño vendrá con caracolas,uva de niebla y montes agrupados,

pero nadie querrá mirar tus ojos
porque te has muerto para siempre.
Porque te has muerto para siempre,como todos los muertos de la Tierra,como todos los muertos que se olvidan

en un montón de perros apagados.
No te conoce nadie.No.
Pero yo te canto.
Yo canto para luego tu perfil y tu gracia.
La madurez insigne de tu conocimiento.
Tu apetencia de muerte y el gusto de su boca.
La tristeza que tuvo tu valiente alegría.
Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace,
un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras que gimen
y recuerdo una brisa triste por los olivos.

viernes, 22 de mayo de 2009

EL SEMINARISTAS DE OJOS NEGROS/ MIGUEL RAMOS CARRION



EL SEMINARISTA DE LOS OJOS NEGROS


Desde la ventana de un casucho viejo

abierta en verano, cerrada en invierno

por vidrios verdosos y plomos espesos,

una salamantina de rubio cabello

y ojos que parecen pedazos de cielo,

mientras la costura mezcla con el rezo,

ve todas las tardes pasar en silencio los seminaristas que van de paseo.

Baja la cabeza, sin erguir el cuerpo,marchan en dos filas pausados y austeros,

sin más nota alegre sobre el traje negro,

que la beca roja que ciñe su cuello

y que por la espalda casi rosa el suelo.

II

Un seminarista, entre todos ellos,

marcha siempre erguido, con aire resuelto.

La negra sotana dibuja su cuerpo,

gallardo y airoso, flexible y esbelto.

El sólo a hurtadillas y con el recelo

de que sus miradas observen los clérigos,

desde que en la calle vislumbra a lo lejos

a la salamantina de rubio cabello,

la mira muy fijo, con mirar intenso.

Y siempre que pasa le deja el recuerdo

de aquella mirada de sus ojos negros.

III

Monótono y tardo va pasando el tiempo

y muere el estío y el otoño luego,

y vienen las tardes plomizas de invierno.

Desde la ventana del casucho viejo

siempre sola y triste, rezando y cosiendo,

la tal salamantina de rubio cabello

ve todas las tardes pasar en silencio

los seminaristas que van de paseo.

Pero no ve a todos;

solo ve a uno de ellos,

su seminarista de los ojos negros.

IV

Cada vez que pasa gallardo y esbelto,observa la niña que pide aquel cuerpo

en vez de sotana, marciales arreos.Cuando en ella fija sus ojos abiertos

con vivas y audaces miradas de fuego,parece decirla:

¡Te quiero! ¡te quiero!¡yo no puedo ser cura! ¡

yo no puedo serlo!

¡si yo no soy tuyo me muero, me muero!

A la niña entonces se le oprime el pecho,la labor suspende, y olvida los rezos,y ya vive sólo en su pensamientoel seminarista de los ojos negros.

V

En una lluviosa mañana de invierno

la niña que alegre saltaba del lecho,oyó tristes cánticos y fúnebres rezos;

por la angosta calle pasaba un entierro.

Un seminarista sin duda era el muerto

pues, cuatro llevaban en hombros el féretro

con la beca roja por cima cubierto,

y sobre la beca el bonete negro.

Con sus voces roncas cantaban los clérigos,los seminaristas iban en silencio,

siempre en las dos filas hacia el cementerio

como por las tardes al ir de paseo.

La niña angustiada miraba el cortejo;

los conoce a todos a fuerza de verlos...

Tan solo, tan solo faltaba entre ellos,

el seminarista de los ojos negros.

VI

Corrieron los años, pasó mucho tiempo...

Y allá en la ventana del casucho viejo,

una pobre anciana de blancos cabellos,

con la tez rugosa y encorvado el cuerpo,

mientras la costura mezcla con el rezo,

ve todas las tardes pasar en silenciolos seminaristas que van de paseo.

La labor suspende, los mira, y al verlos,

sus ojos azules ya tristes y muertos

vierten silenciosas lágrimas de hielo.

Sola, vieja y triste aún guarda el recuerdo

del seminarista de los ojos negros.


MIGUEL RAMOS CARRION

domingo, 1 de marzo de 2009

ELIANA NAVARRO POETA Y GRAN MUJER








ELIANA NAVARRO BARAHONA



No ha sido nada fácil para mi, escoger una poeta chilena y presentarla en este Proyecto "Revivir la Poesía Olvidada"...aunque para los poetas no lo están en su mayoría, pero a mi me interesa, que la lean las personas comunes y corrientes, que se levantan a diario , cepillan sus dientes, corren hacia el bus, laboran, sueñan, aman, sufren , viven , en toda su cotidianidad, anhelo, que la poesía sea para ellos una fuente de inspiración y un bálsamo para el ajetreo diario.,porque estoy más que convencida, que el Arte nos rescata de los gris de la vida y nos da fuerza y nos estimula la creatividad.
Durante 16 años, trabajé en un Centro de Salud Mental, en lo que correspondía a la ergoterapia (Talleres manualidades, literatura, relajación).
Allí aprendí in situ, el poder de la palabra en los pacientes con discapacidad síquica :"Srta leanos hoy a la Gabriela Mistral..leanos a Neruda ¡..entonces, previo introducir un cassette en el radio , que usaba para hacer la terapia de relajación, de Beethoven o Mozart..yo leía para ellos, de "a poquito", para que sus oidos se acostumbraran y empezaran a visualizar .Un día uno de ellos, me dijo :"Ud. tiene voz de angel..y parece que estuviaramos en el cielo"le respondí: ¡ No soy yo..es la poesía, que ha tocado su alma"....jugabamos en un papelógrafo con los versos , con las frases ,a crear palabras y continuar lo dicho por Gabriela o Pablo, a quienes ellos llamaban así familiarmente para mi asombro y felicidad.Lamento no haber guardado los textos que escribiamos y no sólo los pacientes discapacitados, con esquizofrenia, y otras patologias, aveces duales, sino tambien abuelas o dueñas de casa con depresión,o transtornos emocionales, que me preguntaba antes de la terapia de Relajación:¿y quien nos toca ahora?
si yo les decía, hoy sólo vamos hacer imaginería y técnicas de relajación y respiración,entonces ellas al unísono exclamaban:¡ Qué pena..yo quería grabarlo para que mi nieta...mi hija la escuchara¡
Y así fue como con ellas , suavemente fui insertando en su corazón la poesia...y la poesía de amigas poetas, o alguna que no conocía , pero que su palabra, era hermosa. les contaba de sus vidas, de los hombres que amaban, de situaciones divertidas , o difíciles...más de alguna vez les leí poemas de Violeta Parra, y supieron de su depresión,de su soledad, de lo importante, que es el apoyo de la familia, de la fragilidad de las personas sensibles y hasta se comparaban con ellas, solidarizaban.
En la sesión de la terapia, yo tenía autonomía y valía toda alternativa que alegrara al paciente y creara intancias , que sugieran endorfinas y sanaran sus alma.
Así, fue como un día les leí poemas de Eliana Navarro y les conté, cómo conoció a su esposo el poeta , el gran hombre que fue José Miguel Vicuña, que tuve el privilegio de conocer...como ambos cuando se conocieron de inmediato pensaron que el uno era par el otro..y ella soñó, que fuera su marido y tener 7 hijos con él..y así lo fue, de esta unión que formaron una gran familia.
En la época de la represión militar, nos juntamos muchos poetas y nos amanecimos algunas noches, leyendo poesía por la Democracia, era nuestra forma de decir NO.
Para mi felicidad, a mi me correspondió leer a otra mujer a una de mis maravillosas pares femenino: Eliana navarro.
Así conocí su poesía, me empapé de ella y me di cuenta, que staba frenta a una gran poeta.A los días siguientes, la vi en la Sociedad de Escritores en una reunión, me agradeció mi dedicación y haber leíodo su poesía.
Vuelvo a confirmar que los seres grandes son sencillos y agradecidos,la verdad, que la agradecida era yo, que me vestía de aplausos, siendo que esa palabras hermosas., eran la creación de otra persona ,otra mujer mayor que yo, con oficio y gran sensibilidad, que yo había representado , además de ser la dulzura personificada.
BIOGRAFIAEliana Navarro nació en
Valparaíso el 19 de julio de 1920.
Hija de Don
Fortunato Navarro Herrera, diputado por Cautín y vicepresidente de la Cámara de Diputados, y Guillermina Barahona Soriano, profesora normalista.
En 1923, la familia llega a vivir al Fundo El Peral, en la provincia de Cautín.
Eliana escribe, a los siete años, La laguna de Trovolhue, uno de sus primeros poemas.. maravillada por sus entorno
A los catorce años, colabora en las revistas "Margarita" y "En Viaje".
Termina las humanidades en el Colegio Santa Cruz de Temuco, y se traslada a la Capital de Chile, a
Santiago donde estudia Filosofía y Derecho en la Universidad Católica y Universidad de Chile. Contrae matrimonio, a los veinticinco años con el poeta José Miguel Vicuña, de quien fuera compañera en la facultad de derecho de la Universidad de Chile.
En sus comienzos como escritora, Eliana Navarro encontró en Desolación, de
Gabriela Mistral, una de sus lecturas más preciadas junto a los españoles Machado, Hernández y los dramaturgos del siglo de Oro. Su poesía fue elogiada desde temprana data por el crítico literario Hernán Díaz Arrieta (Alone).En 1951 publica Tres poemas, su primer libro.
A los cuatro años siguientes se integra al grupo Fuego de Poesía fundado por José Miguel Vicuña y
Carlos René Correa.
En
1955 publica Antiguas Voces ,bajo el sello del "Grupo Fuego de la Poesía".
La revista "Calicanto" y la "Revista Literaria de la
Sociedad de Escritores de Chile" publican sus versos en este periodo. Fue delegada al Congreso del PEN Club en Frankfurt en 1959 y en 1963 asiste como delegada de la Sociedad de Escritores de Chile (SECH) al Congreso Mundial de Mujeres por la Paz en Moscú.
En
1965, su libro La ciudad que fue, publicado por Editorial Universitaria y prologado por Gastón von dem Bussche, es galardonado con el premio Pedro de Oña.Trabajó durante más de cuarenta años en la Biblioteca del Congreso Nacional de Chile siendo durante muchos años jefe depúblico multitudinario el poema para voces y coro titulado" La pasión según San Juan."
La publicación en 1980 de este auto sacramental le valió a Eliana Navarro el Premio de la Academia Chilena de la Lengua. En 1981 asiste como escritora especialmente invitada al Congreso Internacional de Literatura Femenina de México.
En
1995 se publica su libro La Flor de la Montaña, en la Editorial Universitaria en la colección "El Poliedro y El Mar".
En varias oportunidades fue candidata al Premio Nacional de Literatura y jurado en múltiples concursos de poesía, incluido el del Fondo del Libro y la Lectura.De su carrera literaria han quedado algunas obras que aún siguen inéditas. Una de ellas es "Profesión de silencio", en la que aborda la injusticia y el dolor a partir de la represión sufrida durante la
dictadura militar.Casada con el poeta José Miguel Vicuña, fue madre de siete hijos, Ariel Vicuña, poeta y músico; Ana María Vicuña, filósofa y profesora de lenguas clásicas; Miguel Vicuña, poeta y filósofo; Juan Vicuña, químico, víctima de la tortura durante la dictadura; Leonora Vicuña, reconocida fotógrafa; Rodrigo Vicuña, editor; y Pedro Vicuña, poeta y actor. Su poesía ha sido estudiada en diversas universidades chilenas y extranjeras y su obra figura en muchas antologías nacionales y del exterior.El 5 de junio de 2006, a los ochenta y cinco años de edad, muere Eliana Navarro, víctima de una trombosis cerebral. ..el mismo día, que todos nos habíamos reunido en la Biblioteca Nacional y la esperabamos, para asistir a un Homenaje en su honor...ella no apareció y al día siguiente, supimos la triste noticiaObrasTres poemas. Santiago, 1951.Antiguas voces llaman. Grupo Fuego de la Poesía, Santiago, 1955.La ciudad que fue. Editorial Universitaria, Santiago, 1965.La pasión según San Juan. Ediciones de la Biblioteca del Congreso Nacional, Santiago, 1981.La Flor de la Montaña. Editorial Universitaria, Santiago, 1995





POEMAS




Viajeros en la noche




Resuena sólo el viento.
Resuena sólo el canto del silencio,
con ese ruido sordo de caracol marino
que tiene algo de frío, de misterio.
Aquí, hace mucho tiempo,
una noche estuvimos,
una noche en que ardían lámparas vacilantes
y nos rodeaban máscaras
pálidas vestes, túnicas marchitas.
Hablábamos de cosas sin sentido
y envueltos en la música reíamos,
con una risa larga semejante al sollozo.
Sabíamos que afuera
la luna navegaba en un aire nupcial
y la fronda tejía sobre el suelo
arabescos móviles, vagos perfiles de la noche.
Pero nada era nuestro.
Desprendidos del mundo,
inmóviles viajeros
hacia un extraño reino desolado,
huyendo, huyendo de nosotros mismos,
las manos prisioneras, caminábamos.
AtardeceDéjame ir hacia la luz
donde navega fantasmales
los rojos barcos del poniente.
Tarde de sol, desvanecida,
manos cortadas en el viento
humo y ceniza
por los cerros.
Déjame ir.
¿Qué nudo me sostiene a tu centro?
Nací para la luz,
para el sol, puro, abierto.







Esta hora
Como si resucitaran los caballos muertos
y con sus crines desplegadas,
galoparan con estruendo por caminos soleados
haciendo orillar el polvo en nubes pasajeras
como si puertas cerradas miles de años
se abrieran rechinando en tus goznes mohosos
y en los umbrales aparecieran figuras desvaídas,
sombras gesticulantes,
siluetas silenciosas, que aguardan.
Como si empezaran a sonar orquestas invisbles,
roncos violines bajo las sombras oscuras.
Como si muchas voces se pusieran a
hablaren muchas lenguas,tiernas o maldicientes.
Como si todo ese fragor sonoro,
se fundiera de pronto en un solo clamor.
en una nota unica, repetida y vibrante.
¡Oh, ausencia,
oh, amor perdido,
oh, soledad
oh, muerte!




En mi trabajo




Hace ya tantos años
que camino estos pasos
que combino estos signos
que escucho estas palabras.
Entro todos los días
en este gran recinto de mármoles silentes
,silente yo también.
Cruzo grandes umbrales agobiados de historia
con mi pequeña historia transparente.
A veces, luminosa,
en medio del silencio,
resuena una canción,
una canción que nace de mi alma.
Los segadores vuelven los campos y cantan,
envueltos en la luz del sol poniente.
Si colocas tu mano sobre mi corazón,
oirías tal vez ese loco tumulto
de voces y de imágenes que nunca conociste,
esa antigua canción
que ahora nace y resuena en este ámbito oscuro.
Es que todos llevamos las visiones amadas.
¿Y cuáles son las tuyas,
las de los otros,
de los que cruzan todas las mañanas
estas puertas solemnes?
Si un día esas visiones se animaran.
Si recobraran vida.
¡qué escenario lleno de colorido,
qué algarabía sería este recinto!
Acaso estoy diciendo palabras sin sentido
frente a estos fríos mármoles antiguos.
Sólo quiero expresar que una angustia indecible
me invade cuando subo sus altas escaleras,
como si muchas voces presas en el silencio
resonaran de pronto, i
nundaran mi ser
y quisieran hablar por mis palabras.
Como si muchos pasos amados,
admirados,confundidos
entre ellos los adorados pasos de mi padre,
tocaran levemente las escalas
con un rumor de secreta presencia,
de vida rezagada.
por eso te pregunto:
¿Oyes esa canción?
¿Escuchas esos pasos?
Hace ya muchos años,
una vez los sentí,
pasos tenues, levísimos,
en la hojarasca húmeda,
¿Escuchas esos pasos?
Tú no respondes nada.
Entonces yo te ruego, casi desesperada,
abrázame muy fuerte
para que retrocedan los pasos de la muerte.




BARCAROLA
Como el sol,
y nos rodeaban.
Como el mar,y nos rodeaban.
Iban cerrándose en finos círculos
y de todos los seres nos alejaban
.Queríamos huir.
Nos estrechaban.
Gaviota, sal,
orla de espumas,música bárbara.
Las manos no eran manos.
Eran coral o llama.
El silencio se hacía predilecto.
La voz no contenía la palabra.
Acaso alguna vez volvamos
a encontrarlos,
-como el sol
como de llanto.
los círculos del sueño,
y nos parecerá que no existieron,
que fueron sólo una mirada,
la huella de la espuma
que la ola dejo sobre la playa.
SOMBRA
Va surgiendo la sombra sobre la tierra inerte.
En el valle silente hay un temblor de frío,
mientras cunde entre el bosque una angustia de muerte
y una quietud extraña se cierne sobre el río.
Los álamos elevan,
cual fantasmas gigantes...
crispados de dolor, los brazos ateridos,
y en ademanes trágicos, mudos y suplicantes
los matojos huraños son enanos dormidos.
Va surgiendo en mi alma una angustia indecible.
..En la penumbra amiga siento que alguien me nombra:
Siempre esa voz extraña, dulce e imperceptible.
voz, un recuerdo...
Siempre, siempre la sombra.







SALMO
Aquí junto a esta puerta,
aquí llamo llorando.
Aquí sin cuerpo llego,
perdida de mi misma,
perdida de mis pasos,
de mi voz,
de mi alma,con un sabor de muerte
entre los labios.
tú tienes un verbo sin palabras,
luz cegadora,una sombra que es áspera,
un hálito de nieve,
un tiempo todo llagas.
estoy aquí llamándote,
la frágil caña
cuya ceniza un soplo desparrama.







LA FLOR DE LA MONTAÑA
a mi hermana Raquel
He mirado la flor de la montaña
solitaria crecer en la espesura,
en el fulgor de su dulzura,
docil al sol, rebelde a la cizaña.
sierra de alma bárbara y huraña
al sentirla nacer,
se transfigura,
como si en esa frágil
todo el fuego de su entraña.
La envuelve el viento en lumbre de pureza.
El agua que la besa es más profunda.
Nacida desde el sol en alto vuelo,
un hálito de ensueño la circunda:
junto a su cáliz se detiene el cielo.
la sección de Catalogación.
En
1973, constituyó con su familia el grupo teatral "Mediodía", el que bajo la dirección de Teodoro Lowey estrenó en el Templo Votivo de Maipú ante un